Calmar los llantos...
Ver un joven llorar, sus lágrimas correr.
Se siente en el alma querer calmar.
Cuando un joven llora, mis entrañas se inquietan.
Cuando las lágrimas corren, siento mio el dolor.
Si las lágrimas son de un joven, el mundo me da vueltas.
Cuando un joven llora, Don Bosco me llama de nuevo.
Me invita y me dice que deje todo y atienda el dolor.
Cuando un joven llorando está, nada mas tiene sentido.
Esas lágrimas no son en vano, y hay que acompañar.
Si el llanto es joven, reuniones y agendas van a segundo plano.
Cuando llora un joven, no hay nada para hacer, solo dar un abrazo.