lunes, 17 de agosto de 2009

MICHAEL JACKSON, CUANDO LA MUERTE ES UN SHOW



“Me muero por ser famoso, pero si así lo hiciera no conseguiría ser de verdad conocido” Muchos mueren inadvertidos, de incógnito, sin siquiera tener un entierro digno, algunos no ingresan ni siquiera en las cifras oficiales. No fue el caso de Michael Jackson, la fama que una vez conoció en vida volvía a ser realidad el 25 de junio pasado cuando el mundo fue sorprendido por la presunta defunción del Ídolo del pop. ¿Fue asesinado? ¿Terminó con su vida con un cóctel farmacológico mortal? ¿Desapareció para iniciar una vida nueva? ¿Murió de muerte natural? Todo puede ser puesto en duda ante la muerte repentina de un personaje conocido en todo el mundo y con una vida tan famosa como controvertida, tan extravagante como ambigua, tan admirada como difamada. Lo cierto es que consta entre las noticias más relevantes desde hace 15 días y en todo el mundo. Fuimos conducidos a recrear tanto visual como de manera auditiva en todo lo que respecta a la vida, obra y muerte del famoso creador de “Thriler” y “Bad” entre otros. Casi nos emocionamos con las lagrimas de su hija mayor y hasta volvimos a escuchar canciones ya olvidadas como “Dirty Diana” o “Black or white”.
Un día terminó su vida terrena y comenzó el mito del ídolo. Un funeral realizado en Los Ángeles en el “Staples Center” ante casi dieciocho mil personas y con mucho brillo, televisado gratuitamente para todo el mundo y transmitido también por Internet. Las caras emocionadas, los discursos, los abrazos formaron parte de un espectacular show “lacrimógeno”. Las bellísimas flores, el decorado, los ticket para ser parte del sepelio-espectáculo, un féretro con dudas de contener un cuerpo y luces, telones, impresionante moda de luto y un escenario con estética bien lograda. “We are the world”, la canción escrita por Michael Jackson y Lionel Richi fue el broche de oro de un glamoroso acto funerario. Solo Elizabeth Taylor y Dyana Ross no quisieron compartir con el público su dolor, no se animaron a llorar para el documental filmado seguramente para completar la vida del astro Jackson. Algunas interpretaciones pusieron en duda la decisión de Taylor y Ross haciendo pensar que el dolor no debe ser un espectáculo.
Todos los condimentos necesarios para recrear un film, la vida en una pantalla. Un verdadero “Big brother” funerario. Una familia Jackson antes dividida y en un sepelio mediático unida por lazos de amor que despertaron instantáneamente y talvez por fuertes intereses económicos. Tres niños que ahora son centro de las miradas (si es que son verdaderos hijos de Jackson) y en donde confluyen sospechas maliciosas. Un abuelo con intenciones de aprovechar la fama de sus nietos antes que pase la “jackson manía pos morten”. Un dia surgieron los “fans” de inmediato y en todo el mundo, salieron como de cuevas, como si estuvieran escondidos desde hace mucho. Antes de esto los “fans” de Jackson parecían no existir, aparecían como avergonzados, callados, tímidos para darse a conocer; pero la noticia de muerte despertó el interés, posibilitó que muchos se dieran a conocer, que se acuerden que tenían un gran ídolo. Antes las dudas sobre la sexualidad de Jackson eran burlas corrientes y eso tal vez escondía a los seguidores. Era común escuchar chistes “pesados” o discriminadores.
Un día cualquiera el mundo despertó con una noticia que no se esperaba. Michael Jackson con su muerte, tal vez temprana, tal vez anticipada hizo reflotar el interés o el recuerdo de muchos. Algunos adolescentes que nunca habían escuchado más que su nombre, de repente tuvieron la necesidad consumista de comprar sus cds. No se conocían demasiados admiradores hasta el día que el famoso Jackson fue declarado muerto. Algunos cuarentones recordaron escenas de su paso por la secundaria y otros sus frustrados intentos por bailar arrastrando los pies para atrás.
Llego el día que conocimos el rostro de esos niños que se llaman sus hijos y que aseguran que Michael fue un excelente padre. Solo sus familiares directos, y ni siquiera muchos de sus amigos habían sabido los detalles de la verdadera identidad o filiación legal y genética de sus hijos, que aparecieron tiernos, educados y conmovidos ante las pantallas del mundo. La muerte trajo la noticia, y las discográficas comenzaron a ver y notar el fenómeno extraño, excéntrico, sádico de una filiación repentina por el ídolo del pop. Las ventas subieron a medida que el mito del Rey del pop comenzaba a nacer.
En una escena de la película “Roma Citta apperta” uno de los personajes antes de caer en manos de sus verdugos dice “Lo difícil no es morir bien, sino vivir bien”. En el caso de Michael Jackson, se puede decir que murió como vivió, en la incomprensión, la ambigüedad, la sensación de poner en tela de juicio la vida de otro hombre. Vivió en la exageración, en la idolatría primero hecha por si mismo y luego por sus seguidores, también se movió en la crueldad de la fama y en la excentricidad. Desde el exagerado cuidado de su aspecto, hasta la renuncia a su raza. En lo más alto de la multiplicación de sus maravillosas dotes de bailarín, creador y cantante hasta las acusaciones más bajas para el ser humano como la cuestionable y dudosa situación de pedofilia.
Un día la muerte dejó de ser un homenaje y se convirtió en un show: luz, cámara, acción y un escenario repleto de artistas hablando de las bondades de Jackson. Acostumbrados a que todo se produzca como un show, a la vida vivida desde la TV, reconocer el mundo por la pantalla o por la mirada de cierta prensa comercial. Un día la muerte se hizo espectáculo y generó la expectativa por conocer y entender mas sobre la vida de un ídolo que había sido suspendido entre la tierra y las estrellas. La gloria comenzó en la clínica que lo vio nacer el 29 de agosto de 1958, lo reeditó en los ´80 y lo llevó al mito el 25 de junio de 2009. El mundo del espectáculo tiene el poder agridulce de llevar un día a los ídolos a la máxima estelaridad y otro día a estrellarlos contra el piso. La fuerza de la fama hoy puede catapultar el prestigio de algún talentoso y mañana hacerlo caer estrepitosamente. Michael Jackson fue producto de lo mejor y lo peor de la sociedad de consumo y de masas. Con el Rey del Pop la muerte se hizo eternidad mediática, volvieron los zombis de “Thriler” y su existencia pervive en un celuloide, un fotograma, una línea digital, en blog o en un video de “You Tube”. Un día el ídolo existió y se hizo vida de plástico con su fama, sonido de mp3 y olvido de su ser mortal para existir entre superhéroes, caricaturas, iconos del show como “Harry Potter” o “Ben 10”. Bienvenido Michael Jackson a la vida sin vida, al producto de moda y al desgaste del olvido y la generación sin memoria. La eternidad no existe en el mercado de los ídolos, solo la novedad.
German Diaz
germansdb@hotmail.com

martes, 24 de febrero de 2009

Se acerca la cuaresma



DE LAS CENIZAS A LA SALVACIÓN

Las cenizas son símbolo de un tiempo de reconciliación que comienza, quieren representar así como fue antiguamente una postura de pena por habernos alejado de Dios, por haber pecado. No son cenizas de tristeza, de angustia, de desesperación. Son cenizas de esperanza, de confianza en Dios. Es El, quien salva, a El queremos volver. Es tiempo de “liquidación”, Dios nos ofrece perdón, nos quiere absolver. Ya sabe que pecamos, ahora nos espera, ahora quiere mostrarnos que su amor vence el pecado.
Arrancó la “temporada del perdón”, comenzó una nueva subasta. Ya está todo pagado solo hay que acercarse al amor. Jesús nos espera, nos mira con amor, es tiempo de dejar las cadenas, es tiempo de liberación. Son días de oferta, de misericordia, de regreso al Padre, son días para saldar la deuda, son momentos para estar más cerca de Dios.
Cenizas, de un tiempo que brilló, de un cielo que alumbró, de todo aquello que deslumbró. Cenizas, de cierta apariencia, contenida en una fuerza, que cautivó y hoy espera redención. Ahora sólo cenizas, es el símbolo de lo que terminó, de aquello que fue fiesta y ahora espera, silencia, intenta despertar. Cenizas, que muchos no las quieren, solo las detestan, siempre quieren éxito, solo ganancia, nunca pobreza. En Cristo encontramos inseguridad, a veces encontramos fracaso, miseria, espera, tentación, oscuridad, persecución…El nunca conformó a los ricos, no sedujo a los seguros de si mismos. No vino para los sanos, para los que tienen todo resuelto, para los que se creen mas. En la vida terrenal de Jesús, solo desierto y muerte, incomprendido, abandonado, sufriente, yaciente, derribado pero no derrotado.
En las cenizas vemos nuestra vida, nuestro pasado, nuestra debilidad, en ella encontramos lo que nos falta, lo que escondemos de nosotros mismos, lo que nos avergüenza, aquello que no quisiéramos que nadie se entere. En esto encontramos que necesitamos de Dios.
Es miércoles de ceniza, ya no queda nada atrás, miremos para adelante, miremos para la pascua, dejemos atrás la confusión, el odio, las malas decisiones. Dejemos de mirar el pecado, reparemos lo que está confuso, lo que duele, lo que ya no queremos para nosotros.
Pongámonos a orar con ceniza en la cabeza, “reelijamos” a Jesús, El también quiere su “reelección”, hagamos de él, nuestro único salvador. Dejemos los dioses que no nos satisfacen. Solo en este Dios confiamos, solo en él esperamos. Ya no es tiempo de dispersión, comienza el tiempo de Dios.
Es tiempo de oración y de reparación, es hora de sanación, es mejor que despeguemos, que dejemos la basura, lo terco, lo vano. Que sigamos solo a Dios. Es tiempo de re-ligarnos, de ponernos en sus manos. Es tiempo para empezar todo de nuevo. ¡Podemos! No cejemos, no nos derrotemos antes de ganar o perder. Es tiempo de cenizas, de dar lugar a Dios, de ser todos para El. Volvamos a El de todo corazón. No insistamos mas en lo que nos aleja, nos desanima, nos deprime, nos arranca de lo bueno. Es tiempo de cenizas, ya no arde el mundo, sino solo Dios, que arde de amor a nosotros y nos quiere cerca suyo. Es tiempo de volver, de rehacer, de recomponer. Es tiempo de cenizas, que no te entristezca, que te ayude a crecer. Es tiempo de recuperación, de “autoservice”, de decisión: o lo sigo a El o me quedo en mí. Es tiempo de ser todo de El.
Es tiempo de cenizas, es hora de salvación, dejemos que El nos salve, dejemos actuar a El. Es tiempo nuevo, tiempo de gracia, no vivamos mas en reserva, tal vez “se pare el motor”, dejémonos llenar por El, dejémonos reconciliar en El. Este tiempo, se inicia rezando, poniendo todo en El, aun lo que nos da vergüenza, aún aquello que será difícil recomponer. Es tiempo de recarga, de actualización, de renovación. No es tiempo para llorar las penas, es para entregarlas a El. En este tiempo maravilloso no hay lugar para la tristeza, es tiempo de esperanza, es tiempo para El. En este año, comenzar de nuevo significa iniciar con El. Es tiempo de rejuvenecernos, es hora de dedicarnos solo a El. En el tiempo anterior, tal vez el “del olvido de Dios”, poco y nada seguimos el camino del amor. En este tiempo El nos abarca, nos guía, nos conduce, nos lleva de la mano, nos llama a ser felices, nos aleja de la sombra, nos invita a la luz.
Cenizas que quieren volver al paraíso, volver a la luz. En la oscuridad no se puede vivir, es insoportable, nadie puede vivir sin ella. Volver a la luz, a la claridad. Ventilar las heridas, favorecer la curación por el sol que ilumina. Es tiempo de volver a Dios.


Hno. German Diaz SDB
Licenciado en Comunicación Social (UNR)
germansdb@hotmail.com

viernes, 30 de enero de 2009

“VIRGENES FASHION” O MANDA “VIRGEN” AL 2020



Si algo faltaba para seguir desprestigiando a la Iglesia Católica, era justamente burlarse de la Santísima Virgen María con un desfile de modas en Santiago de Chile con creaciones basadas en los distintos estilos estéticos que son representaciones que los católicos hacen en diferentes lugares del mundo. Si, solo eso faltaba. Talvez ahora se sienta un precedente para seguir la fiesta y el carnaval anti-católico. La ofensa, la burla, la conspiración casi diabólica de caprichosos artistas y comerciantes ávidos de dinero, se confabulan una vez más para atacar a la Iglesia de Cristo. No son tiempos de paz por cierto. Los obispos Chilenos han pedido la intervención del evento ya que daña y horroriza a quienes amamos a la santa madre de Dios y con enervada sensación de ira rechazamos que mujeres de dudosa condición moral la representen. El diseñador chileno Ricardo Oyarzún, quien realizó un polémico desfile de moda inspirado en la imagen Mariana, defendió su iniciativa con el pobre argumento de que su espectáculo fue una "alegoría" basada en las imágenes religiosas.
Yo me pregunto: ¿Y porque no prueba hacer una alegoría con Adolf Hitler o con alguna de sus tías o abuelas? Sería lindo ver las reacciones. ¿Por qué no eligió los vestidos de su madre para hacer un show? Es necesario ofender a otro y etiquetar con la palabra “arte” cualquier cosa que se le ocurra?
Por cierto que hoy es muy difícil definir al arte. Ya desde los tiempos del dadaísmo y el “pop art” cualquier elemento ordinario puede contener sentido artístico. El arte atraviesa una crisis de identidad desde hace casi un siglo. Los conceptos cambiaron, las estéticas entraron en crisis. El concepto arte por si solo ya dice poca cosa. Por ejemplo no conviene llamar artes plásticas, porque no todo tiene ese soporte. “Bellas artes” tampoco porque hay arte en la fealdad. Y vaya que uno se asombra cuando ve una escultura abstracta-contemporánea en la ciudad, sino piensa: “porque no sacan ese montón de fierros”. Artes visuales no, porque queda afuera el arte que se ve y se escucha o se huele. Todo es difícil para definir el arte, tal vez demasiado subjetivado e individualista, pensado según el capricho de un hombre o mujer que no tiene compromiso con su cultura o su nación, sino solo con sus ideas alocadas y como en un torbellino las esparce. Llaman arte al desatino, a la ocurrencia, a la idea transgresora. Siempre transgresora, porque vende y parece más culto lo que no se entiende o rompe las reglas. ¿El arte en definitiva que es? Es difícil responder cuando hay tantas respuestas como artistas existen y todos tienen razón.
Muchas cosas llamaron la atención por la noticia del “genial” modisto chileno. Pero entre tanta pavada mediática uno puede sustraer algún adjetivo que está puesto intencionalmente en la redacción de las noticias. Por ejemplo el diario chileno publica la noticia de esta manera: “El modisto subrayó que su desfile "Vírgenes Fashion Show" , que se efectuó la víspera en una discoteca gay capitalina pese al rechazo de grupos conservadores y la Iglesia católica local, "no se trata de una representación textual, sino que es una alegoría" . ¿Porque necesariamente el periodista se toma la atribución de definir como “conservadores” a aquellos que defienden sus creencias mas intimas? ¿No es demasiado arbitrario hacerlo? ¿Acaso el gentil trabajador de la información accedería a posar de “virgencita” y sonreír para el público? No entiendo, o mejor si entiendo, pero no comprendo. ¿Porque siempre que un grupo de católicos se siente ofendido por los ataques de seudo-artistas y sus representaciones agresivas se los titula como “conservadores”? ¿Por qué los que defienden la vida y luchan contra el aborto son tildados y menoscabados con el titulo de “conservadores”? ¿Por qué permitir que se haga cualquier cosa con la cultura o los valores sociales significa ser liberal? ¿Por qué ser liberal suena hoy a ser gente sensata o de avanzada? ¿Qué tiene que ver la sensatez con la ridiculez y con la falta de respeto? ¿Acaso un liberal es mas inteligente y feliz que un conservador? ¿Quién mide la verdad y la razón?
Hoy ya no existe la censura entre nosotros, tal vez por el abuso que algunos hicieron de ello. Tal vez debería existir al menos un nivel ínfimo, pero sería conveniente cortar algunos espectáculos, canciones, programas de TV. Sería muy provechoso para la sociedad ejercer algún grado de censura. Como Platón en “La Republica” que supone que la lectura de ciertos poemas no edificaría en nada la formación espiritual de los soldados pues los desanimaría o decepcionaría. Así también hoy vivimos en la decepción, en el horror, en la contaminación moral. No hay censura, no hay tampoco límite, no existe un organismo de ninguna índole que procure mostrar lo bueno, lo grande, lo hermoso, lo sublime, lo ideal. No existe el Estado para el control de los contenidos televisivos, ni teatrales, ni de ningún tipo. Todo puede ser. Y en un Estado donde todo puede ser, cualquier cosa puede resultar. Vivimos en la decepción sabiendo que todo puede ser vulnerado, todo puede ser burlado, todo es posible de difamarse, quemarse, arrojarse al vacío. Pasamos de la caza de brujas a ser cazados por ellas. De la inquisición a la desprotección. Del totalitarismo al “porquerismo”.
¿No sentimos asco, ni vergüenza cuando una niña dice por televisión que “se toca” en la pieza de sus padres y que mandes un mensaje al 2020 para saber mas? Consentimos o nos asqueamos. Participamos o denunciamos. No puede haber neutralidad. El asco al manoseo parece también extinguido. “maten a los pedófilos y pederastas”- decimos- pero la TV basura talvez es peor, no lo toca al niño, solo lo pudre por dentro y lentamente desde la mas tierna infancia.
La virginidad ya no es un valor, es solo una temática para el humor. Pero de eso estamos justamente enfermos del asqueo, del manoseo, del “todo permitido”, pero aún hay esperanza, aunque toquemos fondo, siempre hay un horizonte mejor. La madre santísima de Dios fue y sigue siendo Virgen y sigue viviendo entre sus hijos que la amamos, ella permanece cerca, talvez molesta, seguro inquieta, pero no nos deja. Ella es Nuestra Madre la Virgen Santísima. ¡Madre bendice a los artistas y a los comunicadores para que descubran a Cristo y en El la verdad que excede toda opinión o discurso! Madre enséñanos a amarte y seguirte fieles por el camino del Amor.



Hno. German Diaz SDB
RELIGIOSO SALESIANO
LIC. Comunicación Social (UNR)

viernes, 23 de enero de 2009

¿Hay ventaja en ser ateo?


Cuando algún ateo y anticlerical se enoja con un católico enseguida lo manda a la Iglesia o a rezar. El católico muchas veces tiene que callarse porque ante Dios no hay nada que pueda ser discutido, no hay un pilar de sostenimiento más alto. El ateo puede poner en ridículo pues lo amenaza con la Iglesia, la Virgen, Jesús. Dicen: ¿acaso ustedes no predican el amor? ¿Mañana mismo anda a hacer una novena a tu Dios? El católico aunque se sienta con ganas de seguir discutiendo, y seguir poniendo razones, se da cuenta que ha sido humillado y ya no es fácil retomar el camino de la cordura. El católico tiene que ser bueno a la medida de los mediocres. Se le exige que sea coherente, que perdone, que se humille, que se acuerde de los más débiles. La Iglesia es burlada, castigada, criticada, cuestionada, sospechada en casi todo. Hoy parece que de la única religión que se puede burlar y agredir es de la católica, suponiendo siempre que con mucha altura, con humildad ejemplar y talvez sospechando la falta de corporación está asegurada la inacción o ausencia de reacción.
El ateo no tiene pues que rendirle culto a nadie, no hay nada, ni nadie que sostenga sus principios morales, por lo tanto son personales y por ende versátiles. Los ateos van cambiando sus principios morales de acuerdo a la circunstancia que viven. Friedrich Nietzsche sigue vivo entre nosotros, pues hoy existe como una especie de desaparición de los valores, si, ya no digamos descreimiento o desconfianza. Hoy podemos afirmar que los valores humanos y los del Evangelio están hechos añicos. Ya no se entiende a los valores como universales ni eternos, ni siquiera existen. Hoy parece inocente la frase relativista de los primeros años de la posmodernidad: “Hoy es bueno esto, mañana será otra cosa”. Los que alguna vez leímos un poco de filosofía comprendemos en parte que ella siempre estuvo cambiando. La filosofía cambia y se contradice desde sus inicios. No fue igual Aristóteles a su maestro Platón, tampoco Platón fue el mismo durante su vida. Hoy estamos ante la filosofía pandémica del “Nihilismo”.
Ser católico es tener una filosofía de vida basada en el Evangelio, es decir, si bien nos mueve el orden de la fe, sin embargo los principios de la conducta son racionales, enteramente racionales. Al católico lo rigen principios morales y éticos que lo acompañan durante toda la vida y en todas sus acciones. Probablemente haya matices a lo largo de la vida. Alguna vez o en algún momento puede ser más liberal o mas ortodoxo pero siempre habrá un único principio que rige su vida. La vida del católico empieza y termina en Dios, ¿quien sabe en qué lo hace la vida del ateo? Pero ser ateo o agnóstico no es malo. En definitiva creo que hay que tener valor para negar la existencia de lo evidentísimo que es la presencia de Dios en la historia, en la vida, en la naturaleza. Tal vez la mala prensa de los ateos venga pues de quizás algunos bautizados católicos que resentidos un día “x” decidieron negar a Dios, por venganza o por comodidad. Se dieron el lujo de conocer la religión católica en profundidad, y tal vez por un padre o una madre o quien sabe que persona fanática o represora, decidieron entender la libertad y los valores en sentido solo personal. Un camino parecido talvez al de Sören Kierkegaard que por el pésimo testimonio del Obispo Mynster comienza a desconfiar de la Iglesia y sus representantes. Pero desconfiar de la Iglesia: ¿Nos da autoridad para desatar todo nuestro “yo” y enceguecidos establecer nuestra propia Iglesia personal hecha a nuestra medida? Por lo tanto establecer los valores que mas nos convengan y se ajusten a nuestros gustos y debilidades. Pues así terminaremos como la frase que movilizo también a Kierkegaard: “Quien no vive como piensa, termina pensando como vive”.
Estos ateos que fueron domesticados como católicos y luego se sacaron las cadenas y el bozal desatan con furia sus injurias, denuncias y venganzas contra el catolicismo, muchos de ellos aprovechando la TV, la radio, el cine, los diarios, libros y revistas. En realidad se están vengando de lo mal que lo pasaron ellos. Algunos simplemente por comodidad deciden dejar el catolicismo para más tarde. Tal vez digan o piense: ahora hay que vivir la vida, el mundo tiene demasiadas preocupaciones como para también ocuparse de ir a misa o practicar una religión o portarse bien.
Hoy existe un pobre sentido de la verdad esencialmente en lo que se transmite a través de los medios de comunicación. Hay una verdad acomodada a la circunstancia. Hay un neo-nihilismo. La ausencia total de orden o escala de valores. Al relativismo propio de la posmodernidad se suma el nihilismo fuerte y corrosivo. La ventaja de ser ateo consiste en encontrarse totalmente empapado por dentro y por fuera de la misma raíz que engendra esta postura: negar un ser supremo creador y ordenador del universo cuya buena noticia está en el amor revelado en Jesucristo y que su doctrina sabia y enseñanza modera y anima nuestros actos, nuestra vida ética. En un sentido general, "nihilismo" es un término que en Nietzsche alude a la pérdida de sentido y a la falta de credibilidad en los valores tradicionales, a la imposibilidad de dar respuesta a la pregunta por el fin y el para qué. "Nihilismo: falta la finalidad; falta la respuesta al "para qué", ¿qué significa el nihilismo?--que los valores supremos se desvalorizan" (Nietzsche 1993, p. 45).
La moral que niega la vida se justifica en Dios, y esto lo ve Friedrich como un gran paso atrás de la humanidad Dios no niega la vida, sino que la anima a encontrarse con su fin más supremo que es existir plena y esencialmente en la eternidad junto al creador. Pasar de simples criaturas a Hijos de Dios. La ventaja del creyente entonces no es de este momento histórico de persecución, sino para siempre. La felicidad del cristiano que vive su vida ética apoyado en los principios del Evangelio se entiende y comprueba en los frutos del Espíritu Santo: que son la caridad, el gozo y la paz. La ventaja en realidad está en ser cristianos de verdad.
Hno. German Diaz SDB
germansdb@hotmail.com
Religioso salesiano
Lic. En Comunicación Social (UNR)

viernes, 16 de enero de 2009

Pretensiones absurdas “Cautivas” un libro de Gabriela Saidon, Editorial Planeta



Que pretenden los escritores que suponen tantas cosas sobre nuestros próceres y héroes. Ya lo hicieron con San Martín y con Belgrano, ahora con las “cautivas correntinas, ¿después con quien…? Como son pocos los valores que nos quedan, entonces hay quien se encarga de destruir o al menos poner en duda o tela de juicio lo que tenemos. Un pueblo, una Nación se constituye por la historia común, la historia, los relatos, sus victorias, mitos, próceres, religión…Todo va formando parte de ese tejido fuerte y genuino que nos une como patria, como comunidad. Desde pequeño yendo a misa a la Iglesia “la Merced” de Corrientes, patrona de la ciudad, imaginaba unas mujeres fuertes y llenas de valor que supieron llegar hasta los pies de la Virgen agradeciendo su liberación, eran las “cautivas correntinas”.
Gabriela Saidon: escribe la historia de cinco correntinas que fueron victimas del horror de una guerra, en este caso la de la triple alianza. La increíble historia de las cautivas correntinas, cinco mujeres de la sociedad de Corrientes que en 1865, durante la Guerra de la Triple Alianza, fueron secuestradas por orden directa del mariscal Francisco Solano López, junto con dos de sus hijos. El 13 de abril de 1865, en las vísperas del jueves santo, siéndole negado el paso por Corrientes, Paraguay invadió la capital de la provincia y dispuso que un triunvirato de correntinos paraguayistas se hiciera cargo del gobierno. El 1º de mayo de ese mismo año, tres países, el Imperio de Brasil, la Confederación argentina y la República Oriental del Uruguay, le declaraban oficialmente la guerra al Paraguay, vecino de la provincia de Corrientes, dando origen a la triste historia de sangre y muerte entre hermanos. Las mujeres conocidas como “las cautivas correntinas” primero fueron conducidas a los oscuros y fríos calabozos del Cabildo correntino y luego al Paraguay, donde vivieron durante cuatro años una terrible odisea, soportando las más duras condiciones. Sólo cuatro de ellas volvieron. A partir de entonces, el imaginario popular tal vez no dudó en dar por sentado que habían sido víctimas de maltratos. La mayoría de los maridos de las prisioneras eran oficiales a cargo de la defensa de Corrientes, todos partidarios del gobernador depuesto Manuel Ignacio Lagraña. La autora de esta historia novelada se pregunta: ¿Cómo vivieron su cautiverio entre los soldados, la miseria, las humillaciones? ¿Qué pasó con su sexualidad? Poco o nada se sabe. O no se quiere saber… La autora pretende escarbar en una historia que no le pertenece, ni por nacimiento, ni por sentimiento. Igual que un desatinado periodista de “Clarín” que se atreve a rotular así a los correntinos: “La sexualidad de esas mujeres no se mencionó nunca en la aún pacata sociedad correntina” ¿Qué sentimiento de superioridad mueve a estos escritores y periodistas para pincelar una sociedad con caprichosos prejuicios o miradas urbanas y comerciales?
Cuando Saidón orgullosa de herir a los correntinos con sus fantasías enfermizas presenta su libro en la capital, en el centro que fuera escenario de los sucesos de la guerra, se encuentra con descendientes que heridos por la interpretación que hace de las mujeres patrióticas comienzan a incomodarse. Poco fue el suceso para una sociedad correntina tierna y paciente. Como debió Gabriela escabullirse y encerrarse en una oficina del Museo de Bellas Artes Juan Ramón Vidal, del que sólo pudo salir por detrás ante la furia de familiares y descendientes de las cautivas correntinas.
Claro está, no es el provinciano, igual que el habitante de la gran urbe, de la metrópolis, acostumbrado a ver de todo sin identificarse con casi nada. No es la vida de las mujerzuelas que pública “Rial” o de tantas otras que se puede manchar así nomás. En los pueblos y ciudades del interior del país todavía existe el valor de la familia, de la descendencia, de la historia, de los próceres, y se los respeta tal cual son. No es mintiendo o fantaseando como se escribe un libro. No es destruyendo la imagen de los próceres como se construye un país.
Aun queda en la memoria popular de los correntinos la escena de las mujeres que regresaron a Corrientes luego del cautiverio y desde la orilla del río Paraná hasta el templo de la Virgen de la Merced distante 300 metros, pasando en silencio y sin saludar a nadie, excepto a Dios y a María Santísima.
¿Que tienen contra los valores? ¿Que buscan destruyendo las tradiciones? ¿Porque para ser culto o de la clase intelectual hay que ser agnóstico y anticlerical, además de anti-tradicional aunque tradición no represente solo lo religioso? ¿Qué herencia dejaremos a nuestros jóvenes? ¿La vida y el pensamiento de “Cumbio, la o quizás “él” flogger más famoso del país”?
Hay una especie de persecución pero además y esto seguro lo entenderán muy bien los psicólogos, hay como una especie de cristal llamado sexo. Todo se lee desde los instintos sexuales, ya nos hemos tenido que asombrar con las fantasías de autores hacia el General San Martín o Belgrano. Mas de una vez me encontré algún improvisado por radio o TV, o director de cine diciendo que se auto-considera intelectual cuestionando la sexualidad de algún obispo o de un sacerdote. Que hay detrás de las interpretaciones, de las fantasías, de las sospechas, de las preguntas acerca de la sexualidad de un personaje. Parecen esos tontos que preguntan frecuentemente sobre el sexo de Mickey o de Batman. En el fondo seguramente hay una inseguridad sobre la propia sexualidad. Talvez una improvisada puesta en practica de una psicología casera de esencia introspectiva.
Tal vez es mucho mas lo que se imagina una autora acerca de lo que ocurrió entre las cautivas y los soldados y lo que realmente ha ocurrido. Pero a costa del deseo insaciable de voyeurismo disfrazado de literatura o de novela comercial y de historia, se esconde una mirada sexualista y poco respetuosa.
Todavía hay valores por estas tierras, todavía existe la herencia de la virtud, de la tradición. Aquí todavía se entroniza a la Virgen de Itatí en un “shopping”, en un gran festival o se sienta en la vereda a tomar mate o tereré y se respeta la memoria de un gaucho bueno y solidario llamado Antonio Gil. Hay tradición y religión, tejido social para rato.
Hno. German Diaz SDB
germansdb@hotmail.com

jueves, 8 de enero de 2009

La muerte de los inocentes



Que es morir a la inocencia, sino empezar a vivir la conciencia. Hay “Herodes” por todas partes que matan a quemarropa la inocencia original, esa con la cual todos venimos al mundo, que la vamos perdiendo conforme lo malo crece en nosotros y lo bueno se maneja de otra forma. Los santos inocentes de hoy, mueren a cada instante. Los espadachines de la televisión, de la Web, de revistas, juegos de ordenadores y simpáticas modas infantiles: matan, destruyen, aniquilan, ganan… Los padres, las madres no están en casa para abrazar los inocentes tal como lo pinta la escena de Daniele da Volterra. Las madres lloran tarde la muerte de sus hijos por el “paco”, el alcohol, la violencia de las calles, la enfermedad, el sinsentido. Lloran, pero como no están acostumbradas a escuchar a los profetas que avisan del final, se confunden, creen que hay que dar libertad, que no les debe faltar lo que ellas carecieron. Que los hijos no deben saber de sufrimiento.

La muerte circunda, se ríe, nos matan rápidamente. Se ganan millones de dólares por un sueño: usando niños del “Garrahan”, mostrando erotismo, sacudiendo las conciencias débiles, esperando que el pueblo envíe trescientos mil mensajes para ganar mucho, muchísimo dinero, costeando algún gesto solidario, guardándose el resto. “Salomé” sigue bailando y pide por ello la cabeza del inocente. El rey del rating, le da la cabeza y si ella quiere la mitad del Reino, con tal de seguir ganando a costa de la inocencia. La solidaridad en TV, cualquiera lo sabe es la publicidad más barata y mas redituable, limpia la imagen y la reproduce en millones.

El mismo comerciante del baile, llamado en otros ámbitos de distintas maneras, se lamenta que los perros se queden sin vacaciones. “Es terrible lo que nos está pasando…”: Tu mascota también se merece unas vacaciones, típico problema creado por una cierta clase media acomodada que desea ayudar a los pobres con porquerías o sobras pero en la vida real, lo que verdaderamente le interesa es que un perro no sufra. Los perros salen preciosos y perfumados a defecar en la misma vereda que seres humanos olorosos y despeinados piden una moneda para comer. Cambio de valores, ideas dadas vueltas, esquemas de pensamiento patas para arriba. No todo anda mal, pero es mucho lo que hay de malo. Lo terrible es que no lo vemos, no lo notamos.

Lo malo pisa fuerte: se llaman matrimonios a payasos disfrazados, fingiendo ser felices, derrochando champaña y dinero, usando el sacramento. Se casan entre varones, se besan como muñecas siendo zorros viejos y feos. Ocultan el vacío profundo de sus almas sonriendo con ojos vidriosos en revista “Caras”. Los inocentes siguen muriendo, creciendo en pluralismo y tolerancia, pero feneciendo en pureza y virtudes buenas. Los santos son inocentes, siguen muriendo de a muchos, de a miles en seudo clínicas mugrientas, en leyes nuevas que precian de modernas. El aborto asesina como el soldado de Herodes, le ahorra vivir afuera, lo tira para cosméticos.

También la TV pública, canal 7 hace lo suyo, aprovecha la moda barata y comenta con fingida sorpresa los film de “productora san Pablo” en los años treinta, de cómo las buenas costumbres, los mandamientos que se promocionaban son hoy una vergüenza, un quemo. “Te acordás como la Iglesia producía estas cosas” Los que las comentan son exalumnos de escuelas católicas disfrazados con sotanas de cotillon. Castigan a la madre con comentarios de ateos, faltos de seriedad y vergüenza. No aportan nada, solo quitan y pasan por arriba lo poco que queda.

El Estado, ¿el Estado? Los que nos cuidan están pensando que sería bueno despenalizar el uso personal de la droga. Ahora sí, las grandes fiestas de los poderosos tendrán un aditivo sustancial sin riesgos de caer presos. Ahora sí, probá la primera es gratis y también es legal! ¿Qué opinarán los que trabajan con drogadictos? ¿Qué opinarán los padres de hijos muertos por sobredosis?

La muerte avecina el final, hace falta un Mesías, alguien que venga de nuevo, no debería quizás morir en la cruz, ya son muchos los muertos, debería comenzar todo de nuevo. Alguno talvez quisiera un Cristo a su manera, uno para cada Iglesia. Uno para cada gusto, como los desodorantes o los potes de yogur. Hoy estamos esperando un Mesías pero cada uno en su fragmento.

Hoy queremos escuchar: “Buenas anécdotas”, “Buena onda”: la estupidez en la publicidad. ¿Quién entiende? ¿De que se trata? Una sandía tapando la desnudez. Solo basura mediática, ya no hay creatividad, solo eso, lo que vemos. Solo se rascan contra la pared la sarna de mediocridad que ya es normal, que ya vive sin asco entre nosotros. Cuando un vino dulce y espumante promete solo desborde y sexo, ya no es vino, es solo trampa, es mercancía para el pueblo ignorante. Antes en la carrera de comunicación social estudiábamos los mensajes ocultos[1] de la publicidad, hoy ya no están. Todo esta en la mesa, toda la carne en el asador, literalmente hablando.

Es la vida que se publica, la mediocridad que se pretende resaltar: “Hijos sin Dios”. La conclusión por ahora es mágica, parece divertida. Hay que sentirse orgulloso de no ser como todos los ignorantes que creen en Dios, que piensan que solo en Dios está la salvación. La conclusión apresurada, poco seria, no tiene por ahora ni juicio, ni opinión. Solo queda para más adelante el perdón. Los hijos sin Dios comienzan a surgir y a crecer, así como hoy tenemos adolescentes sin padres, luego vendrán sin Dios, sin moral, sin leyes, sin costumbres, sin tradición, sin cultura, sin escuela, sin familia, sin amor… No nos apresuremos a sacar conclusiones, esperemos “a ver que pasa”. ¿Hay alguien que quiera quitar algo más? Sacamos todo pero no reponemos, dejamos vacío, parece mas lindo. Ya no tener hijos, ya no compromisos, ya no reglas morales. Saquemos todo, quedemos nosotros mirándonos como adolescentes desnudos frente al espejo. Empezar a vivir la conciencia, que lindo suena. ¿No será mas linda la inocencia?

HNO. GERMAN CEFERINO DIAZ S.D.B

LIC. En Comunicación Social UNR

germansdb@hotmail.com


[1] Mensaje subliminal!