
Si algo faltaba para seguir desprestigiando a la Iglesia Católica, era justamente burlarse de la Santísima Virgen María con un desfile de modas en Santiago de Chile con creaciones basadas en los distintos estilos estéticos que son representaciones que los católicos hacen en diferentes lugares del mundo. Si, solo eso faltaba. Talvez ahora se sienta un precedente para seguir la fiesta y el carnaval anti-católico. La ofensa, la burla, la conspiración casi diabólica de caprichosos artistas y comerciantes ávidos de dinero, se confabulan una vez más para atacar a la Iglesia de Cristo. No son tiempos de paz por cierto. Los obispos Chilenos han pedido la intervención del evento ya que daña y horroriza a quienes amamos a la santa madre de Dios y con enervada sensación de ira rechazamos que mujeres de dudosa condición moral la representen. El diseñador chileno Ricardo Oyarzún, quien realizó un polémico desfile de moda inspirado en la imagen Mariana, defendió su iniciativa con el pobre argumento de que su espectáculo fue una "alegoría" basada en las imágenes religiosas.
Yo me pregunto: ¿Y porque no prueba hacer una alegoría con Adolf Hitler o con alguna de sus tías o abuelas? Sería lindo ver las reacciones. ¿Por qué no eligió los vestidos de su madre para hacer un show? Es necesario ofender a otro y etiquetar con la palabra “arte” cualquier cosa que se le ocurra?
Por cierto que hoy es muy difícil definir al arte. Ya desde los tiempos del dadaísmo y el “pop art” cualquier elemento ordinario puede contener sentido artístico. El arte atraviesa una crisis de identidad desde hace casi un siglo. Los conceptos cambiaron, las estéticas entraron en crisis. El concepto arte por si solo ya dice poca cosa. Por ejemplo no conviene llamar artes plásticas, porque no todo tiene ese soporte. “Bellas artes” tampoco porque hay arte en la fealdad. Y vaya que uno se asombra cuando ve una escultura abstracta-contemporánea en la ciudad, sino piensa: “porque no sacan ese montón de fierros”. Artes visuales no, porque queda afuera el arte que se ve y se escucha o se huele. Todo es difícil para definir el arte, tal vez demasiado subjetivado e individualista, pensado según el capricho de un hombre o mujer que no tiene compromiso con su cultura o su nación, sino solo con sus ideas alocadas y como en un torbellino las esparce. Llaman arte al desatino, a la ocurrencia, a la idea transgresora. Siempre transgresora, porque vende y parece más culto lo que no se entiende o rompe las reglas. ¿El arte en definitiva que es? Es difícil responder cuando hay tantas respuestas como artistas existen y todos tienen razón.
Muchas cosas llamaron la atención por la noticia del “genial” modisto chileno. Pero entre tanta pavada mediática uno puede sustraer algún adjetivo que está puesto intencionalmente en la redacción de las noticias. Por ejemplo el diario chileno publica la noticia de esta manera: “El modisto subrayó que su desfile "Vírgenes Fashion Show" , que se efectuó la víspera en una discoteca gay capitalina pese al rechazo de grupos conservadores y la Iglesia católica local, "no se trata de una representación textual, sino que es una alegoría" . ¿Porque necesariamente el periodista se toma la atribución de definir como “conservadores” a aquellos que defienden sus creencias mas intimas? ¿No es demasiado arbitrario hacerlo? ¿Acaso el gentil trabajador de la información accedería a posar de “virgencita” y sonreír para el público? No entiendo, o mejor si entiendo, pero no comprendo. ¿Porque siempre que un grupo de católicos se siente ofendido por los ataques de seudo-artistas y sus representaciones agresivas se los titula como “conservadores”? ¿Por qué los que defienden la vida y luchan contra el aborto son tildados y menoscabados con el titulo de “conservadores”? ¿Por qué permitir que se haga cualquier cosa con la cultura o los valores sociales significa ser liberal? ¿Por qué ser liberal suena hoy a ser gente sensata o de avanzada? ¿Qué tiene que ver la sensatez con la ridiculez y con la falta de respeto? ¿Acaso un liberal es mas inteligente y feliz que un conservador? ¿Quién mide la verdad y la razón?
Hoy ya no existe la censura entre nosotros, tal vez por el abuso que algunos hicieron de ello. Tal vez debería existir al menos un nivel ínfimo, pero sería conveniente cortar algunos espectáculos, canciones, programas de TV. Sería muy provechoso para la sociedad ejercer algún grado de censura. Como Platón en “La Republica” que supone que la lectura de ciertos poemas no edificaría en nada la formación espiritual de los soldados pues los desanimaría o decepcionaría. Así también hoy vivimos en la decepción, en el horror, en la contaminación moral. No hay censura, no hay tampoco límite, no existe un organismo de ninguna índole que procure mostrar lo bueno, lo grande, lo hermoso, lo sublime, lo ideal. No existe el Estado para el control de los contenidos televisivos, ni teatrales, ni de ningún tipo. Todo puede ser. Y en un Estado donde todo puede ser, cualquier cosa puede resultar. Vivimos en la decepción sabiendo que todo puede ser vulnerado, todo puede ser burlado, todo es posible de difamarse, quemarse, arrojarse al vacío. Pasamos de la caza de brujas a ser cazados por ellas. De la inquisición a la desprotección. Del totalitarismo al “porquerismo”.
¿No sentimos asco, ni vergüenza cuando una niña dice por televisión que “se toca” en la pieza de sus padres y que mandes un mensaje al 2020 para saber mas? Consentimos o nos asqueamos. Participamos o denunciamos. No puede haber neutralidad. El asco al manoseo parece también extinguido. “maten a los pedófilos y pederastas”- decimos- pero la TV basura talvez es peor, no lo toca al niño, solo lo pudre por dentro y lentamente desde la mas tierna infancia.
La virginidad ya no es un valor, es solo una temática para el humor. Pero de eso estamos justamente enfermos del asqueo, del manoseo, del “todo permitido”, pero aún hay esperanza, aunque toquemos fondo, siempre hay un horizonte mejor. La madre santísima de Dios fue y sigue siendo Virgen y sigue viviendo entre sus hijos que la amamos, ella permanece cerca, talvez molesta, seguro inquieta, pero no nos deja. Ella es Nuestra Madre la Virgen Santísima. ¡Madre bendice a los artistas y a los comunicadores para que descubran a Cristo y en El la verdad que excede toda opinión o discurso! Madre enséñanos a amarte y seguirte fieles por el camino del Amor.
Hno. German Diaz SDB
RELIGIOSO SALESIANO
LIC. Comunicación Social (UNR)


